Encontrando el amor por internet

Autora: Inês Carvalho, 2008  (Preparación para la prueba DELE C2)

¡Hola! Aún ahora he acabado de conocerte y ya me pongo nerviosa solo de acordarme de esta tarde maravillosa que me ha encantado. No la olvidaré tan deprisa… Jamás había pasado una tarde tan placentera delante de un ordenador…

Creo que quieres saber un poco más sobre mí… Bueno, por ahora solo te hablaré de mis cualidades, que los defectos, además, no son muchos – ya ves que la modéstia no es una de mis cualidades 🙂

Soy simpática, divertida, charladora, determinada, tengo dos ojos que están siempre atentos como intentando fotografar todo lo que ven (quizás es por eso que uso gafas, para que pueda ver major todo el mundo). Mi madre dice que no soy fea. Soy pequeña, delgada, mi pelo es marrón y mis ojos también. Soy tan aficionada a las lenguas extranjeras que hablo varios idiomas: portugués, inglés, alemán y claro, español – aunque tendré que mejorarlo para obtener la aprobación en el DELE Superior, lo que no será nada fácil, ya que aún me falta fluidez en la oralidad y solo ayer empecé con las clases de español.

Además, suelo nadar una vez a la semana, hacer footing casi todos los días y si no tuviera tanto miedo, mi sueño sería volar en globo alrededor del mundo. Si quisieras, podrías venir conmigo. Seguro que no lo olvidaríamos jamás.

En relación a mi pareja “ideal” no necesito un tío que sea de parar un tren. Lo importante es que sepa escucharme (pues hablo mucho), que cocine bien (ya que no me gusta hacerlo), que sea inteligente, cariñoso, romántico, que me traiga flores si estoy triste (¡eso de las flores me encanta!). Pese a que eso no es lo que me preocupa encontrar en mi pareja, ojos verdes y una sonrisa ancha me vuelven loca.

¿Pero por qué buscarme todo eso con la ayuda de internet, si hay cientos de hombres en esta ciudad? Bueno, es que hoy las personas tienden a buscar solamente a alguién por quien se sientan atraídas fisicamente, y a menudo se desperdician oportunidades de conocer a personas sensacionales si el chico o la chica no se parecen a, por ejemplo, Jude Law o Jessica Alba. A través de internet hay la possibilidad de conocer a los otros sin que la visión nos perturbe la razón. Si me gusta charlar contigo, el color de tus ojos o la forma de tus abdominales no será ya tan importante, sino lo que piensas y dices.

Y todo eso solo para decirte que me gustaría, o mejor, me encantaría quedar contigo. Podríamos ir al cine, quizás después ir de tapas. ¿Qué dices? ¿Cuándo te iría bien? Por mi mañana sobre las nueve de la noche delante del cine sería estupendo. ¿Te va bien? ¡Llámame!